VIII

Soy un plan

Un planzo

Autor: Amalio Rodríguez.

Ilustración: Jan.

 Música recomendada por Nulex.

 

El cuerpo de Cadena, con un impacto de láser geminiano en su pecho, cayó al suelo lentamente.  Se había acabado de sentar sobre la cama cuando la puerta de la pequeña cabaña, que nos servía de refugio, se abrió de repente y vimos al geminiano. Pero eso fue hace una hora y no sería justo privarte de lo que ocurrió una hora antes de llegar a este punto, así que, tú que puedes,  viaja en el tiempo.

UNA HORA ANTES

Estaba sentada sobre la cama mientras yo, con un papel que encontré en el suelo y un lápiz sacado de un cajón, dibujaba su rostro sin mucha precisión. Contorneé sus rasgos, sus ojos, su pelo, sus labios rojos y su nariz levemente respingona que tanta gracia me hacía. Dejé el dibujo sobre la mesa y ordené a Nulex que se abriera.

– Dime, Jan.

– Cuánto tiempo sin escuchar tu voz.

– Bueno, has tenido bastante lío como para ir molestando, ¿no crees? – Dijo socarronamente la célula.

– Sí, es verdad. Activa la presencia holográfica de mi padre.

La cochambrosa cabaña se convirtió de pronto en el salón de mi casa de la Tierra. Mi padre apareció al fondo, pasó junto a Cadena y la saludó cortésmente.

– Hola, Cadena. Soy el padre de Jan. – Dijo a una sorprendida Cadena.

El trasunto de mi padre se acercó hasta mí.

– Necesito que me digas qué es eso que dices que tengo dentro que puede desestabilizar a la corporación. – Dije levantando el tono.

– Me parece bien.

– Qué fácil ha sido.- Reconocí sorprendido.

– Verás, Jan. Dentro de ti no hay nada especial, nada que no tenga cualquier otro ser humano, no eres un elegido, esto no es El despertar de la fuerza. No eres Luke Skywalker.- Al escuchar el nombre Cadena soltó una sonrisita. Mi padre prosiguió.- Desde hace muchos años formas parte de un plan para derrocar a la corporación V.I.D.A.

– Vale, hasta ahí llego, pero, ¿qué es eso que llevo dentro?

– Tu ADN, Jan.

– No te entiendo.

– Espero que me entiendas y que no me desconectes tras confesártelo.

Me estaba poniendo nervioso, muy nervioso. Tanto que cuando me quise dar cuenta estaba intentando coger de la solapa inmaterial a mi padre.

– Siéntate, Jan.- Dijo el trasunto.

Cadena se acercó a mí y se sentó a mi lado, como intuyendo que la confesión de mi padre era tan impactante que me iba a desestabilizar… y lo hizo, claro, pero viajemos en el tiempo de nuevo, ya habrá ocasión de revelarte cuál es ese terrible secreto que se oculta en mi ADN y de sorprenderte, como yo lo hice, además de maldecir un millón de veces.

DENTRO DE DIEZ MINUTOS

La puerta de la cabaña se abrirá bruscamente y el cuerpo alto y robusto del geminiano aparecerá al otro lado. Cargará un rifle láser con el que nos apuntará a Cadena y a mí. «¡No dispares!» Gritaré acojonado demostrando mi valentía. El geminiano se enfundará el rifle a la espalda y se quitará el yelmo. Su rostro será el de un anciano, o al menos eso nos parecerá. Es un naturista. Cadena y yo nos quedaremos mirándole con cara de sorpresa. Creo que será el primero que veamos, al menos estoy seguro de que será el primero que veré yo. ¿Envejecer y morir en un mundo inmortal? ¿Qué tontería es esa?

– No voy a matarte, chaval. No me pagan para eso. Me pagan para llevarte con vida de vuelta a la Tierra. En cambio sí me pagan por matarla a ella.- Dirá el geminiano.

– ¿¡Ella!? Pero si ni siquiera saben quién es, no ha hecho nada. ¿Por qué?

– No lo sé. El tipo que te quiere con vida la quiere a ella muerta. Es mi trabajo, chaval, he cobrado y tengo que hacerlo.

– Iré contigo, pero no la mates, por favor.

– Un geminiano cumple con su palabra.

El geminiano volverá a sacar el arma y cuando se disponga a apuntar a Cadena, la imagen de mi padre se formará frente a él. Al hacerlo, el geminiano dará un paso atrás y casi caerá al suelo, pero no lo hará. Su gesto de sorpresa no estará motivado únicamente por la aparición de esa figura frente a él, también y sobre todo, porque la reconocerá. Sabrá quién es. Se conocían bien o al menos se conocieron hacía años.

– Maldito mamón, me has… – Bramará el geminiano.

– Disculpa, amigo, pero era la única forma de parar esto.

– ¿Qué demonios pintas tú aquí?- Preguntará el sicario.

– Hace mucho que no nos vemos.

– Desde la primera rebelión del consejo de la corporación. Desde la marcha de Mrck y mi salida de allí, antes de ser naturista.

– ¿Recuerdas?

– Claro, pero, ¿qué tiene que ver eso con este chaval?

Tengo que ver y mucho. Ahora el tiempo se funde, el pasado, el futuro y el presente por el que has estado viajando en mi relato se van uniendo poco a poco hasta descubrir quién soy, qué soy y cuál es mi papel en esta historia.

HACE DIEZ MINUTOS

– Jan, un grupo de altos cargos de la corporación nunca estuvo de acuerdo con algunas formas de obrar de la compañía. Entre ellas convertirse en algo más que una simple empresa interestelar. No queríamos que dominasen el universo, queríamos formar parte de él. Pero otros, entre ellos el actual presidente no estaba de acuerdo con nuestra forma de ver V.I.D.A. Entonces nos rebelamos, unos, como yo, de forma encubierta y otros  dando la cara. En un momento de nuestra rebelión contra la corporación, cuando vimos que nunca podríamos vencer, decidimos hacer algo, no sé si éticamente correcto, no sé sí moralmente aceptable, pero algo que teníamos que hacer…

                                       DENTRO DE DIEZ MINUTOS

– Jan es la persona que nos va a liberar de la corporación. Él es quien va a poder derrocar al presidente de V.I.D.A.,para él hemos estado trabajando todos estos años en la sombra. Le necesitamos, no podemos entregárselo a la corporación, le matarán…

HACE DIEZ MINUTOS

 – …Tu madre no es mala, Jan. Ella simplemente estaba en contra de que hiciera lo que al final hice, hicimos. Eso nos distanció, nada más. Te lo digo antes de revelártelo todo porque quiero que entiendas que ella, a su manera, te ama. Quiero que sepas que tuvimos que hacerlo, era la única forma…

DENTRO DE DIEZ MINUTOS

 – …para acabar con este sistema de gobierno totalitario solo una persona podía lograrlo, lo sabíamos entonces y lo sabemos ahora. El único era y es el propio presidente. Pero él no iba a hacerlo, claro que no. Así que tuvimos que tomar una decisión…

HACE DIEZ MINUTOS

 – …Acabar con la corporación es imposible, Jan, si no se hace desde dentro, si no cuentas con el apoyo de alguien muy poderoso dentro de la propia estructura, pero aun teniendo ese apoyo, solo el propio presidente tiene acceso a los distintos niveles de seguridad de V.I.D.A…

DENTRO DE DIEZ MINUTOS

 – …¿Teníamos que acceder a él para intentar atraerlo a nuestra lucha? Eso, bien lo sabes, era imposible, por eso se me ocurrió aquella estúpida idea, tú estabas en esa reunión en la que lo decidimos.

HACE DIEZ MINUTOS

 – …, pero sabíamos que eso era imposible, así que se me ocurrió una idea, una locura. Algo inmoral, pero cuya pregunta no dejaba de atormentarme día y noche. ¿Y si pudiésemos obtener el ADN del presidente?

– No.

 DENTRO DE DIEZ MINUTOS

 – Conseguir el ADN del presidente fue algo fácil para mí que trabajaba con él casi a diario, y con ese ADN, que nos abriría todos los accesos al edificio de la corporación, conseguir lo imposible hasta ese momento para todos los que nos oponemos a V.I.D.A.

HACE DIEZ MINUTOS

– Conseguir el ADN fue fácil, Jan. Secuenciarlo, duplicarlo y todo el proceso de laboratorio lo fue. El proceso humano fue lo más complicado.

– No, no.

DENTRO DE DIEZ MINUTOS

 – Convencer a mi mujer fue lo más difícil, ya lo sabes, pero al final aceptó, aunque nunca lo entendió.

HACE DIEZ MINUTOS

 – Tu madre nunca quiso, Jan…siempre se negó. Pero llegó un momento en el que…bueno, fue lo último que hizo por mí y no se lo reprocho.

– ¡No!

DENTRO DE DIEZ MINUTOS

 – Vivir como una familia hasta que ese niño tuviera una edad suficiente como para entrar a formar parte de V.I.D.A. y destrozarla desde dentro no era un problema, pero entonces llegó la guerra en el seno de la corporación…tu salida de allí, la huida de Mrck y la muerte de tantos compañeros y así el plan de derrocarla desde dentro con un…, con Jan, se vino abajo.

HACE DIEZ MINUTOS

– Vivimos durante años como una familia más, Jan, pero porque lo éramos…

– No, no. Dime que no soy un puto…

– Era el único camino…

– ¿¡Me estás diciendo que mi vida es mentira!?

– No, Jan, claro que no…

– ¿Que todo lo que he vivido es una excusa para acabar con la corporación?

– No digas eso…

– ¿Me estás diciendo que soy un puto…?

DENTRO DE DIEZ MINUTOS

– Él es aquel niño, amigo. Él es el producto de nuestro trabajo durante años, él es nuestra única esperanza ahora. Y este es el momento. No se lo puedes entregar.

– ¿Este niño es el…?

AMBOS, A LA VEZ, EN DISTINTOS PLANOS TEMPORALES

 – ¿…clon?

AHORA

El geminiano guardó de nuevo su arma y escuchó lo que tenía que proponer la copia holográfica de mi padre. Básicamente consistía en simular la muerte de Cadena utilizando el generador de espacios holográficos del Nulex.

El presidente de la corporación no sospecharía. Respecto a no entregarme a él, el geminiano tenía otro plan que consistía en  sí entregarme. Esa era la única forma de conseguir llegar al edificio de la corporación, pero yo tenía otra idea en mente. Le di el Nulex a Cadena, no quería volver a saber nada de mi padre o mi creador y él estaba ahí dentro.

– Nulex, eres propiedad de Cadena, obedece a todo como si fuera yo quien te lo ordena.

– Llévatelo, Jan. Te podría hacer falta.- Me dijo Cadena.

– Volveré a por ti. Te lo prometo.- Le dije, sin albergar mucha esperanza de poder cumplir la promesa.

Cadena sonrió y me mostró el dibujo que había hecho de ella.

– Me lo quedaré para que vuelvas a por nosotras.

Acercó sus labios a los míos y me besó con ternura. Ambos nos miramos y sonreímos con tristeza.

El geminiano transmitió la grabación donde Cadena moría y añadió al mensaje un audio en el que se le escuchaba decir: “Lo tengo”.

Subimos a la nave, el geminiano, que seguía con el yelmo en la mano miró hacia la cabaña antes de cerrar la compuerta. Junto a la orilla Cadena miraba a la nave, igual que años atrás miró a aquella otra nave que venía para cambiar su vida por completo.

La nave geminiana se elevó y, a los pocos segundos, desapareció de la atmósfera de Muney. Pasaría bastante tiempo hasta que volviese a ver a Cadena. Ahora tenía que aclarar mi cabeza, en un día había descubierto que no era quién creía ser, era un puto clon. Eso soy, un clon. Una forma de vida creada a imagen y semejanza del presidente de la corporación para poder tener acceso, gracias a mi ADN, a todo el edificio de V.I.D.A. y acabar con ella desde dentro. Desactivar la fuerza militar robotizada de la corporación para destruir sus defensas y tomar el control de V.I.D.A… dando paso franco a los rebeldes.

En unos minutos había descubierto que no soy una persona. Soy un plan.

 

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